Denominado Museo de Francia, el museo de historia de Nantes está instalado en los edificios del siglo XV.
Diseñado para un amplio público, su disposición contemporánea está al servicio de la revalorización del monumento y de las obras que se presentan.
El recorrido, cronológico y temático a la vez, se extiende por 32 salas desde los sótanos hasta las buhardillas. Marcado con numerosos dispositivos multimedia, se basa en la presentación de más de 800 objetos de colección.
Es el concepto elegido para regir el diálogo entre el monumento y su contenido museístico.
Explotando los recursos de las colecciones y del Castillo, el recorrido museográfico pretende descubrir mejor la historia del lugar y de la ciudad, en su doble pertenencia bretona y estuarina.
Gracias a su implantación en el centro histórico de Nantes, a su arquitectura con transformaciones sucesivas y a sus colecciones, el Castillo de los duques de Bretaña posee bazas notables para comprender la ciudad y su evolución. Por consiguiente, el Castillo es el "primer objeto de la colección del museo".
El recorrido por la antigua residencia ducal ofrece una doble lectura, arquitectónica y museográfica.
Incorporándose discretamente en los volúmenes, adaptándose de acuerdo a los espacios y las circulaciones, el museo destaca los elementos que muestran la singularidad y la complejidad del edificio.
La iluminación y una señalización específica realzan los elementos más notables: cámaras de tiro, gárgolas, blasones, asientos de ventana de piedra, chimeneas, vanos, graffitis de prisioneros...